HACIA RUTAS SALVAJES

Texto: Sinar Alvarado* / Fotografía de portada: Federico Ríos.

No es el avión, tampoco el carro ni la moto. Es la bicicleta el vehículo más humano y más fiel, porque sigue junto a nosotros cuando los demás hace rato nos abandonaron. Como herramienta de trabajo y como medio de transporte, la bici es una extensión de nuestro cuerpo; un objeto que, en silencio y sin alardes, sin combustión ni ruido, multiplica sobre el terreno nuestras destrezas naturales. Con ella somos más ágiles, más veloces, más autosuficientes.

La bicicleta es ligera y portátil, ideal para llegar a lugares casi inaccesibles. Ella no le teme al barro ni al agua, y en ocasiones, si es necesario, puede volverse anfibia. La bici siempre llegará lejos sin combustible, porque la fuerza que la impulsa yace en las piernas y en el corazón de quien la guía.

Si las palabras no los convencen, que lo hagan estas imágenes.

 

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En Bugalagrande, un municipio del Valle del Cauca, al occidente de Colombia, una inundación quiere impedir que este jornalero llegue a su trabajo. Pero él y su bici tienen otros planes. Fotografía: Christian EscobarMora / MIRA-V.

 

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En una ranchería de La Guajira, sobre la península desértica que une a Colombia y Venezuela, dos niños se turnan para volar sobre la arena seca. Sin llantas ni cadena, la bici se desplaza, sobre todo, a punta de voluntad e imaginación. Fotografía: Felipe Abondano.

 

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Al norte de India, un grupo de peregrinos sube con dificultad hacia Manali. Cada año, en el nacimiento del río Ganges, miles de creyentes se reúnen y celebran a Mela Kanwar, la deidad hindú. Allí recolectan agua, y pedalean centenares de kilómetros para llevarla a los templos ubicados al pie del Himalaya. Fotografía: Pablo Cozzaglio.

 

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Dos ciclistas empecinados cruzan sobre tablas las vías inundadas en la zona de Fúquene, al norte de Bogotá. Muchos campesinos de la región se mueven cada día en bici, aunque las condiciones del terreno no los asistan. Fotografía: Julián Lineros.

 

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Entre Maracaibo y La Concepción, dos municipios al noroccidente de Venezuela, funciona este relleno sanitario, donde un puñado de pedalistas vende comida caliente a los trabajadores del lugar. Fotografía: Gustavo Baüer.

 

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Después de un incendio en el barrio de Aguablanca, Cali, al occidente de Colombia, un niño mueve escombros hasta rescatar su bicicleta. Para él, todo lo demás podía esperar. Fotografía: Christian EscobarMora / MIRA-V.

 

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En la salida norte de Bogotá, muy cerca del municipio de Chía, sobre la carretera anegada por las lluvias, un trabajador desafía a las aguas para llegar a su destino. Fotografía: Julián Lineros.

 

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Después de reparar su bicicleta, ante la mirada curiosa de los gansos, un campesino emprende el viaje entre las plataneras al sur del Lago de Maracaibo, en el occidente de Venezuela. Buen viaje, pedalista. Fotografía: Gustavo Baüer.

* Periodista colombo-venezolano. Dirige Pedalista.

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